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La cultura ágil: Cuando mejorar procesos no es suficiente

LaEn un mundo donde la competencia se intensifica día a día, adoptar una cultura ágil oya tambiénno llamadaes una preferencia, sino una necesidad para las empresas que aspiran a destacarse. La Cultura AgileÁgil, consistemás que un conjunto de prácticas, representa una revolución en trasformar la maneraforma de trabajar, adoptando metodologíasen que permitenlos reducirequipos la complejidadpiensan y focalizaroperan, el trabajoponiendo en primer lugar la creación de valor y la satisfacción del cliente. Acompáñanos mientras desentrañamos los conceptos clave de "Ser Ágil" y "Hacer Ágil", elementos cruciales para abrazar la agilidad en tu organización.

Una cultura ágil es donde la innovación se encuentra con la eficiencia, creando un espacio donde las ideas florecen y se realizan sin obstáculos.

La esencia de la Cultura Ágil

La cultura ágil, también conocida como Cultura Agile (incluso muy similar a lo que algunos llaman "Agile Mindset"), implica una transformación radical en la forma de trabajar. Se trata de adoptar estrategias que reduzcan la complejidad y centren los esfuerzos en crear productos o servicios de valor, que satisfaganrespondan directamente a las necesidades del cliente.

La

El culturapropósito agilees tienemaximizar comoel objetivopotencial hacer quede los equipos de trabajotrabajo, sepermitiéndoles potencialicen con el fin de obteneralcanzar resultados destacados en periodos de tiempoplazos más cortosbreves y dinámicos, orientadoscon aun enfoque sólido en la excelencia, la competitividadcompetitividad, y la colaboración integral.

Ser Ágil vs. Hacer Ágil: Un equilibrio necesario

Hacer Ágil

"Hacer Ágil" es el acto de todosaplicar lostécnicas miembrosy estrategias específicas del equipo.

ámbito cultura-agilágil.

ExistenEn variasesta diferenciasfase, entrenos “Ser”centramos en incorporar eventos estructurados y “Hacer”definidos Ágil,que porfaciliten el desarrollo fluido de un lado,producto. enAquí, se integran herramientas específicas y se adoptan responsabilidades definidas para gestionar el “Hacer”trabajo nosde encontramosuna conmanera más eficiente y productiva.

Ser Ágil

En contraste, "Ser Ágil" va más allá de las prácticas,cticas lastangibles, ceremonias (eventos) y los roles, por otro lado, el “Ser” se enfoca mássumergiéndose en la transformación de la mentalidad de lascada personas,integrante del equipo. Se trata de cultivar un enfoque que valora la colaboración, ella centrarseadaptabilidad eny un compromiso constante con el clientecliente. yEsta enfaceta fomentarbusca losinculcar valores y principios ágiles en cada persona, fomentando una cultura de mejora continua y una predisposición a la innovación.

cultura-agil

En nuestra ilustración, el cerebro representa de manera simbólica la dualidad de la cultura ágil. En el hemisferio izquierdo, se destaca el "Hacer Ágil", que engloba la estructura y las prácticas concretas que guían el trabajo diario, sirviendo como el pilar racional y metódico de la gestión ágil. Por su parte, el hemisferio derecho resalta el "Ser Ágil", un espacio donde reside la mentalidad y los equipos ágiles. Asívalores que existendeben variaspermear organizacionesen quecada hacenindividuo y equipo, fomentando una actitud de colaboración, innovación y enfoque centrado en el cliente. Esta representación simboliza la armonía y el equilibrio necesarios entre la adopción de prácticas ágiles estructuradas y el fomento de una mentalidad ágil, y otrasdemostrando que sonuna verdadera cultura ágiles.gil prospera cuando ambos hemisferios trabajan en una sintonía perfecta.

RecuerdaTen presente que debería existir untanto pocoel deser, ambascomo el hacer en una correcta adopción de Scrum, así que no debes centrarte sólo en una o en otra.

Caso de estudio: cuando cambiar los procesos no es suficiente People Information LLC, una firma especializada en el outsourcing de recursos humanos, decide mejorar sus procesos usando Scrum. En su fase inicial, se enfocaron en estructurar y organizar sesiones de trabajo y asignar responsabilidades claras (Hacer Ágil), logrando una notable mejora en la eficiencia de sus procesos, Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que para alcanzar un estado de agilidad verdadero, necesitaban ir más allá. Empezaron a fomentar una mentalidad ágil (Ser Ágil) en su equipo, promoviendo la colaboración, la comunicación constante y una fuerte orientación hacia el cliente. Esto no solo transformó su forma de trabajar sino que fomentó una cultura donde la innovación y la mejora continua eran el día a día, permitiendo una sintonía perfecta entre las metodologías ágiles y una mentalidad de crecimiento y adaptabilidad.